FASCITIS PLANTAR: CÓMO RECONOCERLA

FASCITIS PLANTAR: CÓMO RECONOCERLA

¿Qué es?

La fascitis plantar es la inflamación de la fascia, que es una banda de tejido grueso y elástico que va desde el calcáneo hasta los dedos de los pies.

Causas

  1. Exceso de carga en el pie: correr largas distancias, cuesta abajo o por superficies irregulares.
  2. Pies planos o muy arqueados.
  3. Pronación excesiva, es decir, que al andar el pie tiende a desplazarse hacia el lado interno.
  4. Tendón de Aquiles tenso
  5. Músculo sóleo débil.
  6. Edad: conforme envejecemos la fascia va perdiendo elasticidad y los músculos flexores del pie fuerza.
  7. Obesidad.
  8. Uso de calzado inadecuado para la práctica deportiva.
  9. Uso continuado de tacones, ya que provocan el acortamiento de la musculatura posterior de la pierna.

Síntomas

  1. Dolor muy fuerte en el talón.
  2. Dolor en la planta del pie.
  3. El dolor más intenso por la mañana, cuando damos los primeros pasos.
  4. En los deportistas, el dolor aparece también después de realizar deporte.

Tratamiento

Cuando empecemos a notar los primero síntomas, es importante tomar medidas cuanto antes para evitar que el problema se agrave.

Para ello, es recomendable acudir a un fisioterapeuta que nos ayude a evaluar el grado de lesión y las posibles causas, así como el tratamiento más adecuado para resolver el problema.

Recomendaciones

Algunas de las recomendaciones que nos ayudarán a mitigar el dolor y reducir la inflamación son:

  • Realizar estiramientos del talón y del pie.
  • Usar calzado adecuado con una buena amortiguación.
  • Uso de férulas nocturnas para estirar el pie mientras duermes
  • Aplicar hielo después de correr y al acabar el día.
  • Vendaje funcional específico plantar tipo “taping
  • Talonera de descarga o plantilla personalizada
  • Y en los casos más graves infiltraciones de corticoides o cirugía.

Y recuerda… #prevenirescurar

Enlace de interés:

Reeducación Postural

Reeducación Postural

Un desequilibrio entre las cadenas musculares de nuestro cuerpo puede desembocar en una mala alineación o postura, causa de muchos dolores. Este método está basado en estiramientos y ejercicios. Ayuda a corregir la postura y a ser más consciente del propio cuerpo.

DEFINICICÓN: La Reeducación Postural Global (RPG), es el método de fisioterapia creado por Philippe Souchard hace más de 25 años e introducido en España en 1981.

La RPG parte del análisis y estudio individual del paciente para diseñar un tratamiento que permita resolver las causas que han provocado la dolencia.

Se trata de una técnica suave, progresiva y activa que consiste en realizar posturas dinámicas con estiramientos globales para devolver la movilidad adecuada y la correcta posición a cada parte del cuerpo.

Esta técnica puede ser aplicado a cualquier persona de cualquier edad, siempre que se respeten sus limitaciones.

¿CÓMO ES UN TRATAMIENTO DE REEDUCACIÓN POSTURAL GLOBAL?

Consiste en realizar una serie de ejercicios de estiramiento que van evolucionando desde una posición inicial casi sin tensión, hacia una posición final de progresivo estiramiento.

Estos ejercicios se llaman  posturas y son realizadas por el paciente de forma activa, guiado y corregido por el terapeuta. Algunas de estas posturas se realizan sobre la camilla, tumbado o sentado, y otras de pie.

Durante el tratamiento la  única herramienta que se utiliza es la terapia manual, estirando los tejidos, reduciendo las tensiones, cuidando las articulaciones, eliminando las molestias y modelando el cuerpo del paciente.

INDICACIONES

Generales:

  • Reeducación de la postura y aumento de la elasticidad, con efectos beneficiosos en el plano locomotor, funcional, estético, orgánico y psicológico.

Locales:

  • Recuperación de bloqueos articulares, tratamiento de la musculatura alterada (contracturas, calambres…)

Preventivas:

  • Educación postural
  • Preparación maternal (parto y post-parto),
  • Higiene postural (trabajo)
  • Medicina deportiva (recuperación y entrenamiento),

Curativas:

  • Deformidades en columna como la escoliosis.
  • Deformidades en miembros como escápulas aladas, pies planos o juanetes
  • Dolores en la columna: tortícolis, lumbalgia ciáticas, hernias discales …
  • Patología articular y/o tendinosa: artrosis, reuma, tendinitis, “codo de tenista”, síndrome del túnel carpiano, espolón calcáneo, fascitis plantar…
  • Síntomas neurológicos de origen mecánico: adormecimiento y hormigueos en las manos, cefaleas, jaquecas, vértigos, desequilibrio de la musculatura ocular.
  • Disfunciones respiratorias.
  • Secuelas de traumatismos: fracturas, esguinces, luxaciones, recuperaciones postquirúrgicas…

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Primeros pasos veraniegos

Primeros pasos veraniegos

Ya está aquí el verano y nos sobra ropa: abrigo fuera, manga corta y cambio de botas por mis chancletas de dedo, esas que a cada paso parece que se van a salir disparadas y que se separan y chocan constantemente con mis talones.

Al principio soy consciente de ello, pero poco a poco y a medida que el automatismo del gesto se va haciendo cargo de la situación, parece como si ya no pasara nada, esa desconfianza e inestabilidad producida por los primeros chancleteos veraniegos van dando “paso” a un aparente control en mi forma de andar. Simplemente mi cabeza deja de ser consciente de la situación, ya que a falta de una molestia muy evidente  pasamos rápidamente a ocuparnos de otras cosas que consideremos más relevantes.

Pero ojo, nuestro sistema propioceptivo, esa parte importante de nuestro Sistema Nervioso formado por  terminaciones sensoriales situadas en músculos, tendones y aponeurosis, así como la cápsula articular y sus ligamentos, que recogen la información sobre nuestra posición y movimiento corporal y que rápidamente responde y se adapta por ejemplo, a posibles desequilibrios al pisar, controlar un resbalón frenando el pie a tiempo para evitar una caída, enganchar con los dedos la chancla o elevar en exceso la punta del pie para evitar que salga disparada sin control…

Todos estas situaciones van originando un estrés sobre nuestra musculatura y resto de estructuras del pie (afectando de ahí para arriba al resto del cuerpo), que si bien más avanzado el verano podríamos decir que ya ha superado ese entrenamiento inicial y quizá no corramos entonces tanto riesgo de sufrir molestias, pero que en los primeros días o quizá semanas sí puede producir una sobrecarga de estímulos tal a nivel del pie, que acabe provocando dolor o incluso lesión real.

Es bastante significativo el aumento de consultas por este tipo de dolencias que recibimos en nuestro centro durante el periodo estival.

El tipo de consultas puede ser muy variado, incluso que el dolor esté en las rodillas, zona lumbar o alguna otra parte, pero al final la causa suele ser esa falta de adaptación a un calzado inestable y que “protege” poco al pie.

Como veis no culpo al calzado en sí (ese sería otro tema a tratar), sino a la falta de adaptación del individuo que pasa de un calzado estable (poca fatiga muscular) a uno inestable que hace trabajar a un sistema propioceptivo que hasta entonces estaba acomodado y que en función de cómo afronte esa desprotección del pie podrá quejarse más o menos traduciendo o no un dolor o lesión final.

Lógicamente no os voy a decir que sigáis con vuestras botas en verano para no lesionaros, pero sí quizá exponeros gradualmente al uso de calzado de verano en tiempos cortos al principio e ir aumentando poco a poco para adaptaros y a ser posible ,usar uno que os ofrezcan el máximo de confort y sujeción al pie.

¡Feliz verano a tod@s!

Y recordad… PREVENIR ES CURAR