8 consejos para acabar con el Síndrome Postvacacional.

8 consejos para acabar con el Síndrome Postvacacional.

El síndrome postvacacional, también conocido como estrés o depresión postvacacional, se refiere a la ansiedad que se produce cuando debemos volver a la vida laboral después del periodo vacacional. Los principales síntomas son falta de energía, de motivación, de capacidad para concentrarse y una irremediable sensación de vacío y tristeza.

Y es que septiembre es un mes duro, para muchos es considerado como “el lunes eterno”. Pero la buena noticia es que al final pasa y todos acabamos por acostumbrarnos de nuevo, no sin antes haber elaborado una lista de propósitos.

Aun así, desde Fisioterapia Padilla, queremos ayudarte en esta vuelta al cole y hemos elaborado estos 8 consejos para hacer frente al síndrome postvacacional:

  1. Levántate temprano. Es bueno que unos días antes de volver al trabajo vayas retomando paulatinamente los horarios de siempre. De esta forma, el cuerpo se irá adaptando y sufrirá menos el cambio.
  1. Mantén algunos de los hábitos que tenías en vacaciones. Hay cosas que seguramente no puedas hacer como pasear por la playa, si vives en el interior, o salir a tomar algo todos los días. Pero seguramente sí podrás incorporar pequeños detalles que te proporcionen pequeñas dosis de felicidad y te ayuden a relajarte, como desayunar tostadas recién hechas todas las mañanas o jugar un rato con tus hijos todos los días.
  1. Vida saludable. Una buena alimentación y la práctica regular de deporte, hace que la vuelta sea menos dura. De todos es sabido que el deporte ayuda a liberar endorfinas, que son las hormonas de la felicidad.
  1. Pensamiento positivo. Piensa en positivo y dejar de ver el regreso como algo negativo. Míralo como una oportunidad para hacer cosas nuevas y plantéate retos para este nuevo curso.
  1. Retomar contacto. Seguramente que durante este tiempo hayas dejado de ver a muchos amigos y familiares, por lo que te recomendamos que quedes con ellos, los amigos y la familia siempre son un buen chute de energía.
  1. Organización. Dedica los primeros días a organizar el trabajo, a priorizar las tareas pendientes y elaborar un plan de acción para las próximas semanas.
  1. Volver de vacaciones unos días antes. Si has disfrutado de unas vacaciones largas, lo mejor es que vuelvas al menos un par de días antes para organizarte en casa y dar tiempo a la mente a ubicarse.
  1. No vuelvas a la rutina. Y, por último, no te permitas volver a la rutina. Déjate un rato para ti y para disfrutar con los tuyos. No dejes de hacer planes y, sobre todo, no esperes a las próximas vacaciones para hacerlos: “carpe diem”

 

Esperamos que estos consejos os hagan la vuelta más fácil, y si no ya sabéis que estamos siempre disponibles para vosotros en Calle Padilla 69. ¡Feliz regreso!

DEPORTE A PARTIR DE LOS 65 AÑOS

DEPORTE A PARTIR DE LOS 65 AÑOS

El tiempo no perdona y con los años llega un declive físico. Sin embargo, hay que pensar que la edad tiene que ver con un estado mental y que, mientras nos sintamos con ánimo y vitalidad, retrasaremos sustancialmente sus efectos perniciosos. El deporte es, sin lugar a dudas, uno de los elementos determinantes para llegar a la vejez con una mejor calidad de vida puesto que tiene efectos muy positivos sobre cuerpo y mente. Vamos a ver cómo afecta llegados a este punto de la vida y cuáles son los más aconsejables.

El envejecimiento es un proceso inexorable que comienza en el mismo momento en el que nacemos. Sin embargo, es complicado precisar en qué momento comienza a tener unas consecuencias físicas y mentales en las personas. Se podría considerar que esta etapa ronda los 65 años, pero también hay que decir que es algo muy relativo, puesto que hay multitud de factores que cambian de un individuo a otro: el tipo de vida que se ha llevado, la genética, el trabajo desempeñado, la alimentación, si se ha sido deportista o sedentario

El deporte es bueno en cualquier momento de la vida y hay que plantearse que llegar a la tercera edad es un momento ideal, puesto que se cuenta con el tiempo libre que antes no se tenía y porque es algo fantástico para estar con la cabeza ocupada y que revierte en grandes beneficios para cuerpo y mente. No hay que olvidar que los primeros cambios que se aprecian físicamente al llegar a cierta edad son la pérdida de agilidad y equilibrio, pérdida de masa muscular, la disminución de ritmo y soltura al caminar y dificultades para realizar movimientos relativamente normales, como podría ser levantarse de una silla.

Practicar deporte al llegar a los 65 años es importante para paliar los efectos del envejecimiento y mantener una buena capacidad motora. Serán siempre ejercicios suaves y moderados, no violentos y realizados con precaución y regularidad, escogiendo el más adecuado para la persona que lo practique y los músculos y movimientos a reforzar. Los beneficios se dan a nivel físico, pero también a nivel emocional: está comprobado que refuerza el optimismo, la socialización y abandono de la sensación de soledad y previene las enfermedades degenerativas, al estar implicado el cerebro en su desempeño y decisiones.

En lo que respecta a los beneficios del ejercicio físico en estas edades destacamos:older-lady-72824_1280

  • Mejora la salud física y psicológica.
  • Aumenta e la sensación de bienestar.
  • Controla el peso corporal, reduciendo grasas.
  • Reduce el riesgo de padecer patologías cardiacas, diabetes o hipertensión.
  • Rebaja el estrés y el insomnio.
  • Fortalece la autoestima.
  • Retrasa y reduce el deterioro cognitivo.
  • Favorece la liberación de endorfinas.
  • Disminuye el riesgo de padecer depresión.
  • Fortalece los huesos y previene la osteoporosis.

En resumen, el deporte puede aportar grandes ventajas a la salud en esta etapa. Aunque no se puede generalizar y cada uno tiene sus gustos, vamos a enumerar algunos de los deportes más recomendados para las personas mayores, partiendo de la base de que tienen que ser amenos, entretenidos y divertidos y que si aúnan el componente social, mucho mejor. Entre los más convenientes encontramos: caminar, montar en bici, natación, yoga, taichí, gimnasia aeróbica de bajo impacto, aquafitness, ejercicios suaves de fuerza, bailar, golf, tenis, etc.

Si ya has llegado a la tercera edad y quieres disfrutar de un envejecimiento saludable, debes realizar ejercicio moderado de forma regular. Los resultados positivos son muchos y finalmente tu cuerpo lo agradecerá tremendamente. No olvides consultar a tu médico o fisioterapeuta antes de iniciar unas rutinas de ejercicio, principalmente para prevenir cualquier dolencia que quizá no haya sido detectada previamente. Practica deporte. Disfruta de tu vida. En Fisioterapia Padilla nos gusta fomentar hábitos de vida saludables y sin duda, practicar deporte en cualquier etapa de la vida es una gran decisión.

PILATES PARA UNA ESPALDA SANA

PILATES PARA UNA ESPALDA SANA

El Pilates es un ejercicio anaeróbico ideal para aquellas personas que sufren de frecuentes dolores de espalda y cuello. A través de trabajos de flexibilidad y tonificación muscular se fortalece la zona debilitada de los músculos del core, se corrigen malas posturas causantes de dolores en la zona y sirve también para trabajar los músculos de la base de la pelvis. El Pilates para una espalda sana es ideal como entrenamiento principal o complementario y aporta otros beneficios como el control de la respiración y la conciencia sobre el cuerpo.

El método Pilates o Pilates es un sistema de entrenamiento físico y mental creado a principios del siglo XX por Joseph Hubertus Pilates, uniendo especialidades como la gimnasia, el yoga y la traumatología. Su fundamento radica en unir los conceptos de dinamismo y fuerza muscular con el control mental, la respiración y la relajación. Se centra en el desarrollo de los músculos internos para mantener el equilibrio corporal y dar estabilidad y firmeza a la columna vertebral.

El Pilates, dejando la teoría un poco de lado, se centra en conseguir una alineación neutral de la columna, o lo que habitualmente conocemos como “buena postura”. El Pilates trabaja con ejercicios que hagan recuperar las curvaturas naturales de cifosis y lordosis de la columna ante la multitud de malas posturas que contraemos a lo largo del día en el trabajo, en el descanso, en el tiempo de ocio… El trabajo por conseguir una postura correcta, combinado con ejercicios de fortalecimiento del músculo profundo abdominal y de la espalda suele reconducir a una reeducación postural y a la reducción de esos molestos dolores que nos acompañan en el día a día.

Pilates armoniza cuerpo y mente
Pilates armoniza cuerpo y mente

El Pilates es un método de entrenamiento basado en una respiración que facilite la consecución del ejercicio. Por ejemplo, según el movimiento que se vaya a realizar, se hará un tipo de inspiración para facilitar algún tipo de respuesta en el cuerpo, como puede ser una descompresión vertebral.

El Pilates para una espalada sana se basa en seis principios fundamentales:

  1. Control: con el fin de evitar lesiones.
  2. Precisión: se deriva del control.
  3. Flexibilidad: hay que desterrar la rigidez.
  4. Fluidez: los movimientos no serán ni rápidos ni bruscos.
  5. Respiración: todo debe ir coordinado con el ejercicio.
  6. Control mental: enfocas sólo el ejercicio y olvidas lo demás.

Los ejercicios de mejora postural del Pilates pueden ayudar en la correcta alineación de la columna y a prevenir o aliviar dolores como los de la hernia discal o la ciática. Pero sobre todo sirve para esos dolores de espalda cotidianos que aún no llegan a ser una patología, pero están ahí, acompañándonos en el día a día. El Pilates trabaja y aumenta la fuerza del core, parte central y núcleo del cuerpo, con lo que se fortalece la zona abdominal y el torso. De este modo, se refuerza el sustento de la zona de la columna. Y no sólo es esto, ya que se trabaja y se tonifica la musculatura pélvica.

Con el método Pilates conseguirás armonizar cuerpo y mente, corregir la postura, moverte con fluidez y equilibrio, además de conseguir un cuerpo fuerte y esbelto. Y, lo más importante, te olvidarás de dolores musculares de espalda y cuello. En Fisioterapia Padilla te aconsejamos acerca del mejor tratamiento para tus dolencias. Si estás pensando en probar con el Pilates, pregúntanos y te asesoraremos según cual sea tu caso. No olvides ponerte en manos de profesionales que guíen tu entrenamiento, especialmente si sufres alguna lesión.

LESIONES Y DOLORES DE HOMBRO

LESIONES Y DOLORES DE HOMBRO

El hombro es una articulación muy expuesta a sufrir dolores por la gran variedad de componentes que la conforman y sobre todo por la multitud y variedad de movimientos que soporta. La edad, el desgaste, el deporte de alta competición o malos movimientos son algunos de los factores que llevan a lesionarlo y a sufrir dolores en esta zona. Hoy vamos a conocer las causas principales de las lesiones y dolores de hombro.

Por hombro conocemos la zona en la que el tronco conecta con el brazo. El hombro está formado por un conjunto de varias articulaciones y huesos unidos entre sí por gran variedad de tendones y músculos que, dan como resultado, un amplio rango de movimientos tan distintos y complejos como pueden ser rascarse la espalda o lanzar lejos un objeto. Pero ser la articulación con mayor amplitud de movimientos del cuerpo humano tiene su precio. Y es que puede derivar en problemas de inestabilidad, de compresión del tejido blando o las estructuras óseas, que den con el resultado de aparición de dolor. Y como variados son los movimientos del hombro, variados son los dolores de la articulación y se puede llegar a sentir dolor solo cuando se mueve el hombro, o todo el tiempo. El dolor podría ser temporal o continuado, y requerir diagnóstico y tratamiento médicos y de fisioterapia.

Principalmente las lesiones y dolores de hombro más comunes se pueden englobar en cinco categorías:

Inflamación o desgarro del tendón:

  1. Bursitis: las bolsas (bursas) son sacos pequeños llenos de líquido ubicados en las articulaciones. Actúan como almohadillas entre los huesos y los tejidos blandos superpuestos, y ayudan a reducir la fricción entre los músculos que se deslizan y el hueso. A veces, el uso excesivo del hombro lleva a una inflamación e hinchazón de la bolsa entre el manguito rotador y parte del omóplato, hueso conocido como el acromion. Los muchos tejidos presentes en el hombro pueden inflamarse y doler. Muchas actividades diarias, como peinarse el cabello o vestirse pueden resultar difíciles.
  2. Tendinitis: un tendón es un cordón que conecta el músculo al hueso. La mayoría de las tendinitis son resultado de un desgaste del tendón que ocurre lentamente con el paso del tiempo, como pasa en el proceso de desgaste de una suela de un zapato que finalmente se divide en dos por excesivo uso. Los tendones más comúnmente afectados en el hombro son los cuatro tendones del manguito rotador y uno de los tendones del bíceps. Generalmente, la tendinitis es de dos tipos:
  • Aguda: hacer muchos lanzamientos de pelota u otras actividades por encima de la cabeza, en el trabajo o los deportes pueden llevar a una tendinitis aguda.
  • Crónica: enfermedades degenerativas como la osteoartritis o el uso y desgaste repetitivo debido a la edad pueden llevar a una tendinitis crónica.
  1. Desgarro del tendón: la rotura y el desgarro de los tendones pueden ser el resultado de lesiones agudas o cambios degenerativos en los tendones debido al envejecimiento, uso excesivo prolongado, uso y desgaste continuo, o una lesión repentina. Estos desgarros pueden ser parciales o podrían partir completamente al tendón en dos pedazos. En la mayoría de los desgarros completos, hay un arrancamiento del tendón de su unión con el hueso. Las lesiones del manguito rotador y el tendón del bíceps están entre las más comunes de estas lesiones.

Compresión del cuello: ocurre cuando la parte superior del omóplato (el acromion) pone presión en los tejidos blandos subyacentes, como cuando por ejemplo levantas el brazo alejándolo del cuerpo. A medida que el brazo se levanta, el acromion frota o comprime los tendones del manguito rotador y la bolsa. Esto puede llevar a una bursitis y tendinitis, causando dolor y limitando el movimiento. Con el paso del tiempo, la compresión severa puede llevar incluso a un desgarro del manguito rotador.

Inestabilidad: ocurre cuando la cabeza del hueso del brazo es forzada a salirse de la cavidad del hombro. Esto puede ocurrir como resultado de una lesión imprevista o por uso excesivo. Las dislocaciones del hombro pueden ser parciales, cuando la parte esferoidal del brazo solo se sale parcialmente de la cavidad. Esto se llama una subluxación. Una dislocación completa significa que la parte esferoidal se sale totalmente de la cavidad. Una vez que los ligamentos, tendones y músculos en torno al hombro quedan flojos o desgarrados, pueden darse repetidamente. Causan dolor e inestabilidad cuando elevas el brazo o lo mueves alejándolo del cuerpo. Episodios repetidos de subluxaciones o dislocaciones llevan a un riesgo incrementado de desarrollar osteoartritis en la articulación.

Osteoartritis: es típico que los síntomas, como inflamación, dolor y rigidez, comiencen en la mediana edad. La osteoartritis se desarrolla lentamente y el dolor que produce empeora con el tiempo. La osteoartritis podría estar relacionada con lesiones deportivas, lesiones laborales y al uso y desgaste crónico. Otros tipos de osteoartritis pueden estar relacionadas con desgarros del manguito rotador, infecciones o una inflamación del revestimiento de la articulación. A menudo las personas evitarán los movimientos del hombro en un intento de reducir el dolor producido por osteoartritis. Esto a veces lleva a una tensión o un agarrotamiento de las partes blandas de la articulación, con el resultado de una restricción dolorosa del movimiento.

Fractura: las fracturas son huesos rotos. Las fracturas de hombro comúnmente involucran a la clavícula (hueso del cuello), el húmero (hueso del brazo) y el omóplato (hueso plano del hombro o escápula). Las fracturas de hombro en pacientes mayores a menudo son el resultado de una caída estando de pie. En pacientes más jóvenes, las fracturas de hombro a menudo son causadas por una lesión de alta energía, como un accidente de vehículo motorizado o por lesiones en deportes de contacto. Las fracturas a menudo causan dolor severo, inflamación y magullones en torno al hombro.

Los tratamientos en lesiones y dolores crónicos del hombro conllevan reposo y tratamientos médicos y de fisioterapia. Si sufres dolores de este tipo, no dudes en consultarnos. En Fisioterapia Padilla tenemos un tratamiento para tu lesión. Y no olvides que #prevenirescurar.

CLAVES PARA LUCHAR CONTRA LA OSTEOPOROSIS

CLAVES PARA LUCHAR CONTRA LA OSTEOPOROSIS

En todo el mundo, 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres están en riesgo de padecer una fractura osteoporótica. De hecho, se estima que una fractura derivada de la osteoporosis ocurre cada 3 segundos. Las fracturas más comunes asociadas con este problema de los huesos se producen en cadera, columna y muñeca. Vamos a ver hoy cuáles son los puntos que están en nuestra mano para luchar contra su aparición.

La osteoporosis, que significa literalmente hueso poroso, es una enfermedad en la que se reducen la densidad y la calidad del hueso. Como los huesos se vuelven más porosos y frágiles, el riesgo de sufrir una fractura aumenta en gran proporción. La pérdida de hueso se produce en silencio y de forma progresiva y, a menudo, no hay síntomas hasta que se produce la primera fractura. Dado que los factores de riesgo varían según la edad y la persona, no existe un único régimen para prevenir la osteoporosis. Por el contrario, cada uno deberá considerar su situación y consultar con su médico, a fin de adoptar una dieta, una rutina de ejercicio físico y un estilo de vida que optimice su salud ósea.

Reconocer los factores de riesgo de la osteoporosis en una edad temprana y tomar las medidas adecuadas, puede tener un enorme impacto positivo en la salud ósea en un futuro. Los jóvenes deben procurar desarrollar lo máximo posible su pico de masa ósea, que los mantendrá en buen estado durante el resto de sus vidas. Una dieta rica en calcio y vitamina D (que también puede obtenerse mediante la luz solar) y un ejercicio habitual ayudan a aumentar la densidad mineral ósea. Debe evitarse el consumo de tabaco, el alcohol y la desnutrición o bajo peso. El exceso de actividad física en las jóvenes puede producir irregularidades en las menstruaciones, debido a un desequilibrio en la producción de hormonas, que incluye menor secreción de estrógenos por parte de los ovarios.

Un régimen de ejercicios regular y bien estructurado, ha demostrado ser de gran ayuda para proteger de la osteoporosis, de las fracturas relacionadas con ella y en la rehabilitación en la edad adulta. Los ejercicios que mejoran la postura y el equilibrio ayudarán a evitar las caídas o a reducir el riesgo de sufrir la primera, o más fracturas. Las mujeres premenopaúsicas y los hombres de mediana edad deben mantener su salud ósea adoptando estilos de vida saludables, evitando el sedentarismo y controlando sus factores de riesgo secundarios. Los factores de riesgo también pueden cambiar con la edad. A medida que la gente se hace mayor, debe considerar los factores de riesgo específicos de su edad y continuar dando los pasos apropiados para prevenir las caídas, mantener su salud ósea y no sufrir fracturas.

El mayor riesgo de osteoporosis coincide con la menopausia. Las mujeres deben estar atentas a cualquier factor de riesgo especial y consultar con su médico para hacerse una densitometría. La dieta y el ejercicio son más importantes que nunca en este momento. Los hombres comparten algunos de los factores de riesgo con las mujeres. Además, el bajo nivel de testosterona puede conducir a osteoporosis en un hombre al igual que la menopausia la causa en una mujer.

Las personas que han sufrido una fractura antes de los 50 años deben ser particularmente cuidadosas, porque una fractura previa aumenta el riesgo de daño óseo. Las personas mayores deben considerar los protectores de cadera, y prestar atención a las condiciones que pueden conducir a caídas. El ejercicio se convierte en vital para la fuerza muscular y el balance psíquico apropiado para protegerse contra las caídas. De ser necesario, existen medicamentos (por ejemplo, bifosfonatos, parathormona, SERM y ranelato de estroncio), que se pueden tomar en combinación con los suplementos de calcio y vitamina D, para ayudar a prevenir la pérdida ósea.

Pese a ser una enfermedad difícil de detectar, actualmente hay muchos pasos que se pueden dar para prevenir y diagnosticarla. Ahora la osteoporosis es tratable y, con una combinación de cambios de estilo de vida y el tratamiento médico adecuado, muchas fracturas se pueden evitar. En Fisioterapia Padilla somos unos grandes defensores de los hábitos de vida saludables y de la prevención como primera arma de lucha contra cualquier lesión o enfermedad, por eso os recordamos que #prevenirescurar.

Fuente: http://www.iofbonehealth.org/

 

TU CEREBRO TAMBIÉN SE BENEFICIA DEL DEPORTE

TU CEREBRO TAMBIÉN SE BENEFICIA DEL DEPORTE

Lo oímos a diario y todo el mundo somos conscientes de los beneficios que el deporte y el ejercicio regular reportan a nuestro cuerpo. Mantenerse en forma, prevenir enfermedades y lesiones y hasta elevar el ánimo de quien lo practica son algunos de los beneficios indudables que traerá consigo su práctica… sin embargo hoy queremos mostraros su gran aportación para el cerebro, al que protege, potencia y estimula para el aprendizaje y la memoria. Su importancia es clave para nuestra vida, así que ¿por qué no vamos a cuidarlo y mejorarlo?

El ejercicio físico y la dieta tienen un impacto altamente positivo y saludable para el cerebro. La salud física va íntimamente ligada a la salud mental y la práctica del deporte redunda en beneficios para ella. No todo el ejercicio actúa de la misma manera en el influjo sobre el cerebro, ya que ejercicios de fuerza no serán tan beneficiosos como ejercicios aeróbicos o deportes en los que haya que pensar y tomar decisiones, que implican una coordinación pensamiento-corporal.

Habitualmente se ha pensado que el deporte era bueno para el cerebro por el aumento del flujo sanguíneo que riega de oxígeno las células cerebrales, las alimenta y mejora su rendimiento. Y es algo que es así. Pero desde hace relativamente poco tiempo muchas investigaciones científicas se han centrado en otros aspectos de esta relación entre ejercicio y actividad cerebral. Por el momento se tiene ya certeza de que el ejercicio físico es importante para mantener la capacidad intelectual con el envejecimiento y puede mejorar la memoria episódica en personas mayores por encima del 10%. Asimismo el deporte puede ser un interesante escudo de protección frente a enfermedades neurodegenerativas e incluso llegar a combatirlas cuando ya se padecen.

Podríamos hablar del término “especialización”, ya que las neuronas dedican sus esfuerzos a una determinada tarea y con su uso y entrenamiento, van desarrollando cualidades, dada su gran plasticidad y mejorando su rendimiento. Pensemos por ejemplo en que hay personas que por su trabajo, tienen cualidades especiales de coordinación entre mecanismos cerebrales y corporales. Por ejemplo los músicos o deportistas como futbolistas, baloncestistas o tenistas. El entrenamiento cerebral sirve para desarrollar su actividad física y viceversa. Pues evidentemente, la gente normal no vamos a alcanzar los desarrollos de conexión que tienen estas personas, pero si conseguiremos grandes mejoras en la especialización de las neuronas y la protección del cerebro ante el deterioro del tiempo.

Pero la edad tampoco es un factor determinante, ya que hay estudios en niños que han revelado que niños de entre 9 y 10 años, los que están en una mejor forma, tienen más materia blanca en el cerebro. Y en chicos de 15-16 años se comprobó que cuanto mejores son sus facultades anaeróbicas, más veloces son sus conexiones neuronales. Y es que  el ejercicio favorece que las conexiones entre neuronas sean mayores, más fuertes y eficaces, dando lugar a capacidades como el aprendizaje y la memoria.

La actividad física influye en la manera en qué pensamos y sentimos y afecta al aprendizaje, al estado de ánimo, a la atención, la ansiedad o el estrés y tiene la capacidad de inmunizarnos contra algunas enfermedades o, al menos, refrenarlas o paliarlas. Vamos a enumerar alguno de sus otros beneficios:

  • Ayuda a sentirte mejor emocionalmente: con el ejercicio se liberan endorfinas, la hormona de la felicidad, que nos hace sentir mejor y con mayor positividad.
  • Ayuda al estado de ánimo: el ejercicio libera tensiones ayudando a liberar estrés y alejando el estado depresivo.
  • Mejora la confianza: con la perseverancia y los logros se refuerza la confianza en uno mismo.
  • Aumenta el umbral del dolor: la superación del cansancio nos hará más fuertes y resistentes.
  • Ayuda al carácter: la rutina deportiva hace desarrollar la disciplina, dedicación y determinación.
  • Ayuda a superar adicciones: relacionada con la anterior, puede ayudar a superar situaciones de adicción y dependencia.
  • Reduce la ansiedad: ayuda a relajarte y aumenta tu euforia.
  • Aumenta la capacidad de concentración: ayuda a focalizar y concentrarte en una determinada tarea.

Terminamos citando a Juvenal, poeta latino de entre los siglos I y II d.C ya nombraba en su obra “Sátira” la expresión “Mens sana in corpore sano”, que hace referencia a la inevitable conexión entre salud física y mental. Esperamos que este artículo sea interesante para plantear más beneficios si caben a llevar una vida saludable, combinando buenos hábitos con la práctica de ejercicio. En Fisioterapia Padilla somos expertos en tratamientos de rehabilitación de lesiones, pero también somos un equipo humano que promueve buenas prácticas para fomentar una vida lo más sana posible. Nos vemos la semana que viene.

 

FRUTAS Y VERDURAS DE PRIMAVERA

FRUTAS Y VERDURAS DE PRIMAVERA

A pesar de que actualmente podemos encontrar en el mercado alimentos cultivados en invernadero o en cualquier parte del mundo, los alimentos de temporada son la opción más sana, barata y ecológica. La primavera nos brinda magníficas opciones para diseñar nuestros menús con sabrosas frutas y verduras, ideales por sus nutrientes y por su adecuada aportación calórica. Vamos a conocer cuáles son las mejores frutas y verduras con las que llenar nuestra cesta de la compra, al mejor precio y con múltiples propiedades.

La primavera ha llegado tras un invierno bastante suave. Las horas de luz ya alargan y en breve comenzarán a brotar las flores en plantas y árboles. Los cultivos invernales dejan paso a los más característicos de esta época, llenando los mercados de frutas y verduras con un olor y un sabor especial, el máximo aporte nutritivo y un precio más ajustado debido a la mayor oferta.

Gracias a los avances tecnológicos, las técnicas de cultivo y a la globalización, hoy en día podemos encontrar frutas y verduras de cualquier parte del mundo y en cualquier época del año. Sin embargo deberíamos reflexionar sobre las repercusiones que esto tiene en el gasto de transporte, gasto de energía y de refrigeración hasta llegar al punto de venta, y sobre el uso de herbicidas y pesticidas que pueden alterar el ciclo natural y dañar las características nutritivas y organolépticas del alimento.

Esto se puede cambiar consumiendo frutas y verduras de temporada. Además de consumir los mejores productos del momento, favorecemos los cultivos y la biodiversidad de nuestra zona, se potencia el comercio local y se ahorra en energía y transporte, además de recibir en casa unos productos más frescos y sanos. Las frutas y verduras de temporada son alimentos que nos aportan hidratación inmediata por su alto contenido en agua, mejoran el tránsito intestinal por su contenido en fibra y aportan minerales y vitaminas necesarios para el buen funcionamiento del organismo.

Además las frutas y verduras son la base de la dieta mediterránea y comer cinco piezas al día entre las diferentes comidas hará mucho más saludable nuestra alimentación. Vamos a conocer las propiedades de estos alimentos que durante estos meses se convierten en una gran fuente de salud:

Verduras de primavera

  • Alcachofa: auténtica medicina para el hígado.
  • Berros: una forma diferente de preparar las ensaladas y que mejora la digestión.
  • Brécol: si se prepara al vapor mantiene mejor sus propiedades, altas en vitaminas.
  • Calabaza: sanísima, le da un color diferente al puré y aporta magnesio y hierro.
  • Cebolla: abre las vías respiratorias, cortada por la mitad ayuda a respirar mejor. Muy útil en esta época para la congestión que provoca la alergia.
  • Coliflor: depurativa, diurética y con gran aporte de fibra.
  • Endivia: tiene acción antiinflamatoria y rebaja el colesterol malo y sube el bueno.
  • Escarola: su componente amargo facilita la digestión y es ideal para personas que padecen de hígado y vesícula porque ayuda a hacer la digestión.
  • Espárrago blanco: rico en fibra es perfecto para eliminar sustancias de deshecho y diuréticos.
  • Espinaca: gran fuente de hierro, oxigena los tejidos y ayuda a bajar de peso.
  • Guisante: en sus bolitas acumula grandes cantidades de fibra y vitaminas.
  • Judía verde: ayuda a disminuir el nivel de colesterol en sangre.
  • Lechuga: aporta agua y tiene un efecto saciante.
  • Pimiento verde: buena fuente de vitamina C, es además diurético y depurativo.
  • Remolacha: destacan en ella los folatos, vitaminas del grupo B.
  • Tomate: antioxidante, rico en potasio y vitamina C, además de licopeno, un pigmento vegetal que le aporta el color rojo. Muy versátil a la hora de cocinar: ensaladas, gazpacho, salmorejo, zumos…
  • Zanahoria: rica en vitamina A y betacarotenos como todas las frutas y hortalizas naranjas o amarillentas. Potencia la protección frente al sol y está recomendada para la vista y la piel.

Frutas de primavera

  • Aguacate: rico en ácidos grasos de calidad, aunque sea un poco más calórico.
  • Albaricoque: tentempié bajo en calorías.
  • Cerezas: ricas en potasio.
  • Ciruela: potente en fibra, favorece el tránsito intestinal.
  • Fresa: alto contenido en vitamina C, más que la naranja en proporción.
  • Limón: acción astringente con propiedades antibacterianas y antisépticas. Ayuda a asimilar mejor el hierro que ingerimos con otros alimentos.
  • Manzana: buena para diabéticos, controla el colesterol y es rica en fibra.
  • Melocotón: además de fibra y potasio, se recomienda para personas en tratamiento con hipertensión arterial, mejora el flujo sanguíneo.
  • Pera: como la ciruela, es alta en fibra y proporciona altas dosis de potasio.
  • Piña: ideal para dietas porque sacia el hambre, elimina líquidos y depura tóxicos, como los medicamentos de las alergias de primavera.
  • Plátano: muy rico en potasio, es muy útil para evitar calambres y para aquellas personas que hagan ejercicio regularmente.
  • Sandía y melón: productos típicos del verano pero que ya se empiezan a ver en los supermercados; frutas notablemente hídricas que nos aportan minerales.

En Fisioterapia Padilla queremos ayudarte a tomar hábitos saludables y una buena manera de comenzar es con la alimentación. Consume productos de temporada. Tu organismo y tu bolsillo lo notarán. En Fisioterapia Padilla somos expertos en tratamientos de recuperación física, pero también somos partidarios de la vida sana y la prevención. A través de este blog y nuestras redes sociales encontrarás artículos relacionados con el mundo de la fisioterapia, deporte sano y alimentación equilibrada.

No olvides que #prevenirescurar.

LESIONES MUSCULARES Y LA VUELTA A LA ACTIVIDAD

LESIONES MUSCULARES Y LA VUELTA A LA ACTIVIDAD

Existen distintos tipos de lesiones musculares y son más frecuentes de lo que creemos. Muchas de ellas simplemente ocurren, no llegarán a afectarnos como para entorpecer nuestra vida cotidiana y se curarán con el simple paso de los días. Otras revestirán mayor gravedad y supondrán una recuperación que varía en el tratamiento a aplicar y en la vuelta a una actividad normal. Vamos a conocer hoy las lesiones musculares más frecuentes y el tratamiento a realizar en la vuelta a la actividad física habitual.

lesiones muscularesLas lesiones musculares están a la orden del día y afectan a gente de todo tipo, no sólo al deportista, ya que desde alguien que trabaja en una oficina, a un ama de casa, pasando por estudiantes, sufren en algún momento patologías musculares de diferentes grados. Unas aparecerán poco a poco y de forma tímida hasta hacerse evidentes por acumulación. Otras se harán sentir al momento, las lesiones directas, que revestirán mayor gravedad y un tratamiento específico para una correcta recuperación.

A grandes rasgos podemos distinguir distintos tipos de lesiones musculares, con diferente nivel de gravedad:

  • Calambre: contracción involuntaria de un músculo o de grupos de fibras musculares que suele ser el resultado de un sobreesfuerzo físico. La sintomatología se caracteriza por un dolor agudo que cede al estirar pasivamente el músculo. Es frecuente que quede un pequeño dolor residual posterior. Constituye el primer paso de una distensión o contractura muscular.
  • Distensión: se trata de un estiramiento muscular por encima de sus límites. Si la distensión se produce un número de veces en poco tiempo, se produce una contractura. No se produce una lesión anatómica y no produce sintomatología, excepto el dolor implicado al hacer trabajar el músculo. Tampoco hay dolor en reposo.
  • Contractura: se produce por un incremento en la tensión del músculo en estado de relajación tras un esfuerzo prolongado. Normalmente se producen por una progresiva sobrecarga a causa de malas posturas o excedernos con el peso. Es importante ponerle remedio a tiempo mediante masajes ya que si no se trata, podemos hacer que las fibras musculares se endurezcan y nunca recobren su estado normal, haciendo que la contractura y el malestar se vuelvan crónicos.
  • Elongación: es el sobre estiramiento de todo un músculo sin que este llegue a ocasionar un daño anatómico. No produce hematoma y el periodo de recuperación es corto (entre 5 y 10 días).
  • Tirón (o rotura fibrilar): se produce cuando el estiramiento del músculo es muy intenso, dando lugar a una contracción muscular brusca que produce una rotura de fibrillas musculares. La sintomatología consiste en un dolor intenso localizado en un punto concreto, en ocasiones con un pequeño nódulo correspondiente al hematoma producido. Produce impotencia muscular y el dolor se produce tanto en reposo como en movimiento. Según el músculo afectado y el número de fibras rotas el tiempo de recuperación oscila entre los 15 y los 60 días.
  • Desgarro: producido por la rotura de varias fibras musculares o por la rotura parcial del músculo, siendo su mecanismo de lesión muy similar al de la rotura de fibras. La sintomatología consiste en un dolor muy intenso con impotencia funcional inmediata de todo el miembro afectado. Al producirse, se nota como un golpe o pelotazo en la zona afectada. La exploración es muy dolorosa con tumefacción blanda e inflamación del miembro afectado, y un gran hematoma. Requiere tratamiento quirúrgico y el tiempo de recuperación es largo.
  • Contusión: ocasionada por la agresión de un agente externo, que choca contra el músculo y lo comprime contra la estructura ósea. En vez de a las fibras, afecta al tejido conjuntivo que rodea al músculo. Aparte de la lesión muscular, el golpe ocasiona un edema inflamatorio. La sintomatología consiste en una zona inflamatoria con o sin hematoma, y con dolor tanto en reposo y como en movimiento.

En las lesiones musculares que no revisten afectación anatómica, el tiempo es un buen aliado y habitualmente evolucionan favorablemente, aunque como hemos mencionado, es bueno tratarlas para que no desemboquen en un estadio superior de lesión. Sin embargo, las lesiones musculares en las que se produce un hematoma (contusión y rotura) será necesaria una cicatrización y su evolución es más incierta y dependerá del músculo del que se trate y del grado de la lesión.

En contracturas y elongaciones por ejemplo, se recomienda un reposo relativo de aquellas actividades que generen molestias, aplicar calor seco durante un periodo de entre dos y cinco días, masajear la zona afectada para que no vaya a más y quizá tomar algún fármaco.

En contusiones y roturas el tratamiento es mucho más complejo, aunque tiene fases habituales. En primer lugar es importante reducir el hematoma. La aplicación de frío, hacer reposo de esa zona afectada teniéndola en alto y aplicar algún vendaje compresivo. En este momento no son buenos los masajes, ya que puede favorecer la hemorragia y la cronificación de la lesión. Sin embargo, si serán muy interesantes en la fase de cicatrización. Aquí más que el frío, es muy bueno aplicar calor a la zona afectada. En esta fase es bueno realizar contracciones musculares si no hay dolor para orientar al tejido que está cicatrizando. Tu fisioterapeuta te orientará sobre la mejor técnica para la recuperación y te aconsejará en el modo de volver a las rutinas y cómo afrontar de nuevo el ejercicio físico.

En Fisioterapia Padilla queremos lo mejor para ti y disponemos de los tratamientos más efectivos en la recuperación de tus lesiones musculares. Estudiamos individualmente cada caso para poner remedio de la forma más efectiva y que te sirva para volver a llevar una vida normal de la mejor forma posible. Y recuerda, que para no llegar a los extremos de la lesión progresiva, la prevención es muy importante y por eso, abogamos por ella.

#prevenirescurar

EL “TEXT NECK”, UNA DOLENCIA TECNOLÓGICA

EL “TEXT NECK”, UNA DOLENCIA TECNOLÓGICA

Pese a las grandes comodidades y ventajas que han traído los teléfonos móviles a nuestras vidas, su uso está empezando a dejar ver patologías relacionadas con su mal uso, su excesiva dependencia o las malas posiciones que genera en el cuerpo. La más relacionada con el campo de la fisioterapia es el “Text Neck” o “Cuello del texto”. Este síndrome se da por la excesiva inclinación del cuello a la hora de escribir mensajes y que puede derivar en dolor cervical y de espalda e incluso cefaleas.

text neck El mal uso de los teléfonos móviles o smartphones está empezando a revelar dolencias y patologías que lleva asociadas la tecno-adicción. Dejando a un lado las dependencias que ya se revelan que pueden causar en ciertos sujetos, también empezamos a tener claros indicios de los efectos nocivos que tiene para la tendinitis de las manos o el túnel carpiano. Hoy nos fijamos en otro síndrome que ya comienza a pasar factura y que se denomina “Text Neck” en inglés o “Cuello del texto” traducido al español.

Este nuevo síndrome está causado por la prolongada exposición mirando la pantalla de móviles o tablets en malas posiciones para el cuerpo. El término de “Text Neck” lo acuñó el doctor Dean L. Fishman, quiropráctico americano experto en el tratamiento de lesiones relacionadas con las tecnologías, en el año 2008.

Cuando se emplea de un modo erróneo el móvil o la tablet se fuerza y se flexiona la postura cervical y hasta a veces se tuerce la cabeza. Además se tiran hacia adelante las espaldas y se aumenta la cifosis dorsal (curvatura de la columna), hecho que también afecta a los patrones respiratorios. En posición recta, el cráneo pesa entre 4 y 5 kilos, pero si el cuello se flexiona 15 grados para mirar el teléfono, la fuerza que se ejerce sobre las vértebras y la musculatura cervical aumenta hasta los 12 kilos, y sigue creciendo en función de esta inclinación y a 45 grados, el peso equivale a 22 kilos.

Pese a que aún se desconocen los efectos del “Text Neck” a largo plazo, sabemos ya qué puede producir esta mala posición a corto plazo:

  • Dolor e inflamación de las carillas articulares
  • Aumento del tono muscular con aparición de contracturas musculares de defensa
  • Desplazamiento posterior del disco
  • Mareos y cefaleas
  • Secundario a los problemas musculares puede darse el bruxismo, insomnio, y otras alteraciones neurovegetativas

Para el tratamiento de las lesiones o dolencias derivadas del esta nueva patología asociada al mal uso de las tecnologías habrá que recurrir a la ergonomía y la reeducación postural. Por tanto, sería interesante pensar la próxima vez que empleemos estos dispositivos en cómo estamos colocados, qué posición estamos adquiriendo y si estamos forzando nuestro cuerpo. Utilizar el móvil de modo en que cuidemos la postura será beneficioso, pero también lo es seguir luchar contra el sedentarismo y trabajar el ejercicio y los hábitos saludables como medida de prevención.

En Fisioterapia Padilla queremos ayudarte a tener la mejor calidad de vida posible y la prevención es parte fundamental en este camino. Ya sabes que #prevenirescurar.

LA FISIOTERAPIA A TRAVÉS DE LA HISTORIA

LA FISIOTERAPIA A TRAVÉS DE LA HISTORIA

Entendemos históricamente la Fisioterapia como el conjunto de actuaciones, métodos y técnicas que de forma personal o colectiva se han basado en el empleo de los agentes físicos dentro de situaciones histórico-sociales diferentes con el fin de promover la salud. Así, desde el hombre primitivo, encontramos referencias a tratamientos naturales o basados en agentes físicos para combatir la enfermedad asociadas en un principio a rituales mágico-religiosos.

La palabra Fisioterapia proviene de la unión de las voces griegas Physis que significa “Naturaleza” y Therapehia que significa “Tratamiento”. Entendemos etimológicamente la Fisioterapia comoTratamiento por la Naturaleza”, aunque hoy en día se reconoce más como “Tratamiento por Agentes Físicos”. El cambio del sentido etimológico se consolida a partir de que la Organización Mundial de la Salud define en 1958 a la Fisioterapia como “el arte y la ciencia del tratamiento por medio del ejercicio terapéutico, calor, frío, luz, agua, masaje y electricidad”. Esta definición es fundamental en la historia de la Fisioterapia ya que hace mención al ejercicio terapéutico e incorpora al fisioterapeuta como agente que realiza terapias por medio del movimiento.

En la historia de la humanidad existen numerosos antecedentes del uso de agentes físicos con fines terapéuticos. En efecto, desde el hombre primitivo encontramos referencias a tratamientos basados en agentes físicos para combatir la enfermedad  y que, debido a la concepción de la misma, estaban asociados en un principio a rituales mágicos y religiosos. En la Antigua Mesopotamia, la casta sacerdotal “Asu” era la encargada de realizar el tratamiento mediante agentes físicos  y también mediante la Fitoterapia (terapéutica por medio de las plantas). A su vez, en el Antiguo Egipto, esta función recaía en los sanadores laicos llamados “Sinu”. En la América Precolombina, los aztecas desarrollaron métodos terapéuticos en el agua por medio de baños de vapor llamados “temazcalli”  y los mayas realizaban baños de sudor denominados “zumpulche”.

Se puede afirmar que un punto de referencia importante para el desarrollo de la Fisioterapia lo constituye el florecimiento de la cultura helénica, encontrando en Grecia un enfoque más racional para entender la salud, la enfermedad y el tratamiento, dejando de lado el empirismo en el que se había basado hasta entonces todo acto terapéutico. Y es aquí donde surgen los padres de la Fisioterapia, la Kinesiología y la Terapia Física. Hombres como Hipócrates, Herodio y Aristóteles entre otros, que ponen las piedras fundamentales para el desarrollo de la profesión.

La filosofía terapéutica de Hipócrates era la de impulsar las fuerzas de auto curación del cuerpo e incorporar el movimiento como agente terapéutico (Kinesioterapia), además de desarrollar métodos gimnásticos para fortalecer las extremidades superiores e inferiores y prepararlas para la caza, el deporte y la guerra. Estos últimos métodos fueron luego perfeccionados por Herodio en su tratado “Ars Gimnástica”. A su vez Aristóteles también realiza diversos estudios en el campo del movimiento del cuerpo del hombre y muy específicamente de la marcha humana. Realiza experiencias en el campo de la Electroterapia mediante descargas eléctricas del pez torpedo (tremieglia), utilizándolo para los ataques de gota.

La Civilización Romana desarrolló esta herencia terapéutica del mundo helénico. Así, el masaje era práctica habitual en el Imperio y se realizaba antes y después de los baños, de gran auge en aquellos días, a cargo de los llamados “frictori” y “ungüentari”. Celio Aureliano introduce la Hidrokinesiterapia (gimnasia acuática), y la Suspensión-terapia (kinesiterapia con pesas y poleas), así como pautas para ejercicios postoperatorios y dolencias reumáticas como la artritis, entre otras. Los romanos desarrollan conceptos básicos de la Masoterapia, la Hidrokinesiterapia, la Poleoterapia y los Ejercicios Terapéuticos.

En la Edad Media, mientras en el mundo musulmán médicos como Maimónides, Averroes y Avicena, describen en sus textos diversos Agentes Físicos como masajes, tracciones, ejercicios y manipulaciones para afecciones reumáticas y de columna vertebral, en Europa la consolidación del cristianismo pone su mirada en el cultivo del espíritu y el más allá, dejando de lado la cultura de la salud. De todas formas se unen los llamados cirujanos-barberos y sanitario-boticarios para la atención de las personas, hasta que en 1215 una ley que es aprobada en varios países europeos, prohíbe la práctica de la cirugía (de la voz  griega kier = mano) a los médicos.

Así, los médicos que principalmente utilizaban la Botánica y tenían acceso a la Universidad, son considerados los sanadores de clases altas e influyentes y los cirujanos-barberos, sin formación universitaria, atendían a las clases más humildes. Un importante grupo de estos cirujanos evolucionará con el tiempo hasta desarrollar la Cirugía actual, que muchos siglos después vuelve a integrarse con la Medicina. Sin embargo, otro grupo de esos primeros cirujanos-barberos se inclinaron por los Agentes Físicos con fines terapéuticos, manteniendo la tradición en la Edad Media. Así podemos afirmar que Cirujanos y Fisioterapeutas tienen históricamente un tronco común.

En el Renacimiento se renueva en Europa el interés por los clásicos y las grandes obras del pasado son releídas y estudiadas, no quedando la Fisioterapia ajena a esta corriente. En la Edad Moderna el significativo avance de la ciencia amplía el horizonte de la Medicina y en la Fisioterapia comienzan a aparecer nombres que desarrollan técnicas específicas que utilizamos hoy en día. Así P. Henrik Ling funda en Estocolmo en 1813 el Instituto Real de Gimnasia, redactando su gran obra “Principios Generales de la Gimnasia”. Desarrolla a su vez la práctica y enseñanza del llamado “Masaje Sueco”. Dos alumnos suyos, Liedbeck y Georgil, publican tras la muerte de Ling su obra y es precisamente Georgil quien, en 1847, creó el término Kinesiterapia.

Por su parte en EEUU se desarrolla la Terapia Manipulativa Articular por medio de Andrew Taylor Still (Osteopatía) y Daniel David Palmer (Quiropraxia). También se deben destacar el gran impulso de la Hidroterapia y Balneoterapia que dan Sebastián Kneipp  y Vincent Priessnitz y los estudios de Gustav Zander en el terreno de la Mecanoterapia. A principios del siglo XX se impulsa en hospitales de Londres el tratamiento de patologías respiratorias por medio de Agentes Físicos, poniendo las bases de la fisioterapia respiratoria. A mediados del siglo XX tras las Guerras Mundiales y varias epidemias como la poliomielitis, es cuando se toma conciencia entre la comunidad médica de la necesidad de la profesionalización en el mundo de la Fisioterapia con lo que se crean las primeras carreras con título universitario de especialista en la materia: Kinesiólogo, Fisioterapeuta y Terapista Físico.

Esperamos que esta aproximación histórica a la Fisioterapia sea útil para entender el desarrollo de la profesión, las terapias y sus usos. Aunque el tiempo, el conocimiento y los avances hayan dado los resultados que en pleno siglo XXI tenemos, no hay que olvidar de dónde venimos y la constante necesidad del hombre por preservar y tratar su salud. Ojalá os haya resultado interesante e instructivo. Terminamos el post con una cita de Hipócrates: “Tus fuerzas naturales, las que están dentro de ti, serán las que curarán tus enfermedades.” En Fisioterapia Padilla estamos para guiarte y ayudarte en tu recuperación.

No olvides que #prevenirescurar. Nos vemos la semana que viene.

Autor-Fuente: Alberto Horacio Reyes (Licenciado en Kinesiología y docente en la Universidad Nacional de Entre Ríos)